No sabíamos exactamente qué íbamos a crear. Solo sabíamos que tenía que existir.

No sabíamos exactamente qué íbamos a crear. Solo sabíamos que tenía que existir.

Un espacio pequeño en el extremo sur del mundo que remueva el alma. Eso fue la visión. Y eso es lo que es hoy.

Hay proyectos que nacen de un plan de negocios. Y hay proyectos que nacen de una necesidad más profunda... de algo que falta en el entorno y que alguien decide crear, aunque todavía no sepa del todo cómo.

Patagonia Design Market fue eso segundo.

Una idea que empezó con una pregunta simple: ¿qué pasaría si existiera un lugar en Punta Arenas que no fuera solo una tienda, ni solo un café, ni solo un taller? Un lugar diverso, vivo, que cambiara con las estaciones y con las personas que lo habitan. Un lugar que inspirara sin pretender ser aspiracional. Que transformara sin hacer ruido.

Pequeño en términos de metros cuadrados, pero GIGANTE en propósito.

Hoy ese lugar existe. Son cinco espacios bajo el mismo techo y cada uno tiene vida propia, propósito propio y algo distinto para ofrecerte.

Una villa creativa pensada para remover el alma.

Patagonia Design Market es un ecosistema. Una villa creativa en miniatura donde el diseño, la comunidad y la experiencia conviven.

No somos una tienda con cafetería. No somos un centro cultural con showroom. Somos algo que todavía no tiene nombre del todo (y eso nos parece bien). Porque lo más interesante siempre llega antes de que alguien le ponga una etiqueta.

Lo que sí sabemos con claridad es esto:

Queremos impactar a escala humana.

No a miles de personas en simultáneo. A las personas que entran por esta puerta, que huelen el café, que tocan los materiales, que se sientan a aprender algo nuevo o a conversar con alguien que acaban de conocer.

Queremos transformar espacios y personas.

Porque creemos que cuando el espacio que habitas cambia, algo en ti también cambia. Y cuando algo en ti cambia, lo que construyes desde ahí también es distinto.

Queremos promover el bienestar, la creatividad y el autoconocimiento.

No como conceptos de marketing. Como consecuencias reales de pasar tiempo en un espacio que está diseñado para eso.

Cinco espacios. Un solo propósito.

Cada módulo de Patagonia Design Market tiene su propio carácter y todos comparten algo: están pensados para que quien los habite salga siendo un poco más consciente de lo que quiere, de lo que le gusta y de lo que es capaz de construir.

  1. Showroom de diseño. Cortinas, persianas roller, papeles murales y decoración seleccionados para la luz, el clima y las necesidades específicas de Magallanes.

  2. Café Taller Cortaviento. El espacio donde el viento no entra y tú vuelves a respirar. Café, talleres, comunidad femenina y la posibilidad de hacer algo solo porque tienes ganas. El lugar más vivo del ecosistema.

  3. Airbnb One Room. Alojamiento diseñado con la misma intención que el resto del espacio: que quien llegue de paso se vaya con algo.

  4. Espacio Creativo FV. El lugar que más que mi oficina se ha transformado en mi laboratorio de ideas, un estudio de podcast para grabar lo que tienes que decir (si todavía no sabes qué es, quizás alguno de los talleres podrá ayudarte a identificarlo).

  5. Cowork Femenino?? Un espacio que está todavía en evaluación sobre cuál va a ser su real destino. Así que noticia en desarrollo, pero inicialmente se pensó como un lugar de trabajo diseñado para que las ideas fluyan. Buena luz, silencio cuando se necesita y la energía de otras mujeres construyendo cosas.

La raíz que sostiene todo lo que crece encima.

La trayectoria de Patagonia Design Market (en todos los formatos en los que se ha transformado durante estos 12 años) no es el negocio que paga las cuentas mientras hacemos "lo que de verdad nos importa". Es la prueba más concreta de que sabemos de lo que hablamos cuando hablamos de diseño, de emprendimiento/ negocios y de personas (que son quienes también sostienen estos proyectos).

Es el origen. Es la raíz. Y es también el puente entre lo que sabemos hacer, tenemos experiencia y lo que nos llena el alma. 

Porque no vendemos solo cortinas y productos de decoración. Ayudamos a crear el ambiente en donde tu vida transcurre.

Y desde esa raíz, desde ese conocimiento profundo del espacio crece todo lo demás. Los talleres. La comunidad. La visión de que el diseño no es decoración: es una forma de cuidado.

Visión de futuro. Visión de comunidad.

Patagonia Design Market no es un destino. Es un punto de partida.

Para la mujer que entra a ver telas y sale con una idea nueva. Para la emprendedora que viene a un taller y conoce a su futura socia. Para la que graba su primer episodio de podcast con manos temblorosas y sale con la certeza de que tenía algo para decir.

Para la que simplemente necesitaba un café en un lugar bonito donde nadie le pidiera nada.

Queremos ser esas tablas del puente que permiten llegar a una transformación mayor. No el destino, sino el impulso.

Somos un negocio diverso y sustentable porque creemos que esas dos palabras no son opuestas. Que se puede construir algo que genere ingresos y también genere comunidad. Que se puede crecer sin perder la escala humana.

Que se puede tener todo (quizás no todo al mismo tiempo), pero sí con una visión clara de hacia dónde vamos.

Y hacia dónde vamos es hacia más mujeres que entran sin saber bien qué buscan y salen con algo que no esperaban encontrar.

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